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Miopía: síntomas, tratamiento y diagnóstico

La miopía, como se denomina médicamente, es una condición de la visión en la que los objetos cercanos se ven claramente, pero los objetos más lejos aparecerán borrosos. La miopía se produce cuando el globo ocular es demasiado largo o la córnea, la cubierta transparente del ojo, tiene demasiada curvaturaComo resultado, la luz que entra al ojo no se enfoca correctamente y los objetos distantes se ven borrosos.

Algunas investigaciones apoyan la teoría de que la miopía es hereditaria. También existe una creciente evidencia de que está influenciada por el estrés visual de demasiado trabajo de cerca.

En general, la miopía se produce por primera vez en niños en la edad escolar. Debido a que el ojo continúa creciendo durante la infancia, por lo general progresa hasta aproximadamente los 20 años. Sin embargo, la miopía también se puede desarrollar en los adultos debido a la tensión visual o problemas de salud tales como la diabetes.

Un signo común de la miopía es la dificultad con la claridad de los objetos distantes, como una pantalla de cine o televisión o la pizarra en la escuela. Un examen completo de optometría incluirá pruebas para la miopía.

Un optometrista puede recetar anteojos o lentes de contacto que corrigen la miopía por la flexión de las imágenes visuales que entran en los ojos, centrándose las imágenes correctamente en la parte posterior del ojo. En Atrápalo puedes conseguir las mejores ofertas y promociones para exámenes médicos en clínicas privadas con unos precios realmente interesantes. No dudes en utilizarlos.

Dependiendo de la gravedad de la miopía, es posible que sólo tenga que usar anteojos o lentes de contacto para determinadas actividades, como ver una película o conducir un coche. O, si usted es muy corto de vista, puede ser necesario para ser usados ​​todo el tiempo. Entre los mejores descuentos disponibles en la actualidad, en cuanto a la compra de gafas de sol, gafas de vista o simplemente monturas, puedes acceder a páginas como Aliexpress Hawkers.

¿Qué causa la miopía?

Si uno o ambos padres son miopes, hay una mayor probabilidad de que sus hijos van a ser cortos de vista. La causa exacta de la miopía es desconocida, pero dos factores pueden ser el principal responsable de su desarrollo: la herencia o el estrés visual.

Hay evidencia significativa de que muchas personas heredan la miopía, o al menos la tendencia a desarrollar miopía. Si uno o ambos padres son miopes, hay una mayor probabilidad de que sus hijos van a ser cortos de vista.

A pesar de que la tendencia a desarrollar miopía puede ser hereditaria, su desarrollo real puede verse afectado por la forma en que una persona usa sus ojos. Las personas que pasan mucho tiempo leyendo, trabajando en una computadora, pueden ser más propensos a desarrollar miopía.

Algunas personas pueden experimentar visión borrosa de lejos sólo por la noche. Esta “miopía de noche” puede ser debido al bajo nivel de la luz por lo que es difícil para los ojos enfocar correctamente o el aumento de tamaño de la pupila en la oscuridad.

Las personas que hacen una cantidad excesiva de trabajo de la visión de cerca pueden experimentar una miopía falsa o “pseudo”. Su visión lejana borrosa es causada por uso excesivo de mecanismo de enfoque de los ojos. Después de largos períodos de trabajo de cerca, sus ojos son incapaces de enfocar claramente la distancia. Los síntomas suelen ser temporales y una visión clara a distancia pueden regresar después de descansar los ojos. Sin embargo, con el tiempo el estrés visual constante puede conducir a una reducción permanente de la visión de lejos.

Los síntomas de la miopía también pueden ser un signo de las variaciones en los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes o una indicación temprana de desarrollo de cataratas.

Aspectos importantes del SIDA

ASPECTOS SOCIALES, FAMILIA Y AMIGOS:

Por desgracia, no existe una Guía para el manejo emocional del HIV, ni tampoco un modo “acertado” o “erróneo” de transmitir a alguien que se es ser 0 positiva. Los vínculos pueden modificarse mientras la gente toma conciencia de su infección por HIV. A pesar de que revelar la condición de ser 0 positiva puede entrañar el riesgo de ser rechazada por algunas personas, el hecho de “confesar” puede fortalecer relaciones y abrir la puerta a nuevos vínculos. Es importante tener familiares y amigos con quienes pueda discutir abiertamente el HIV y las preocupaciones peculiares que trae el virus.

PAREJA/AMANTE:

Es de fundamental importancia informar al marido o al amante acerca de la infección por HIV, ya que es inevitable que produzca un fuerte impacto. A pesar de que el conocimiento de la condición de ser 0 positiva puede alterar una buena relación, no hay que presuponer que la destrucción es inevitable. Encontrar el tiempo y el método apropiados para comunicar a su compañero que se es portadora es difícil y puede variar en cada caso. Sería útil suministrar información escrita para que pueda entender mejor la enfermedad, como también dónde puede hacerse un análisis en forma anónima para comprobar si tiene el HIV. Quizás lo más aconsejable es buscar un grupo de auto-ayuda para que, junto con su compañero, pueda conocer otras parejas y compartir la misma preocupación por el HIV y los vínculos. Nunca hay que creer que por el hecho de tener el HIV jamás se podrá dar y recibir amor. A pesar de que el sexo no será su mayor prioridad, es importante recordar que el sexo puede ayudar a afirmarse en la vida. Prácticas sexuales seguras serán expuestas en otra parte de esta nota.

NIÑOS:

Además de discutir con su pareja el HIV, hay que considerar acerca de la conveniencia de comunicar a sus hijos su condición de ser 0 positiva. Los niños son muy perceptivos y a menudo intuyen (a pesar de no haber sido informados) que algo no funciona y pueden creer que su enfermedad o stress es por culpa de ellos. Hay que asegurarles que no son la causa. La honestidad puede ser la mejor aproximación para comunicar a sus hijos su condición de ser 0 positiva, sin omitir la información necesaria en un nivel educacional para que puedan entenderla. Un chico pequeño, por ejemplo, no podrá entender que la fatiga suele acompañar el HIV; sin embargo, puede aceptar que algunas veces mamá está enferma o cansada y necesita recostarse, como lo hacen los niños pequeños.Al enterarse que su madre está infectada con el HIV, los niños mayores suelen experimentar ira y frustración. Por desgracia, no existen demasiados servicios para satisfacer sus necesidades. Puede ayudar encontrar a alguien, por ejemplo un trabajador social, un miembro de la familia, un maestro especial o terapeuta con quien sus niños puedan hablar libremente. También hay que saber reconocer que usted y su médico no tienen todas las respuestas relativas al HIV, pero a medida que aprende, podrá explicarle mejor a sus hijos. Desafortunadamente, muchas mujeres descubren que son portadoras durante el embarazo o cuando el niño es diagnosticado con HIV. En el caso de un niño con HIV, es aún más importante ser honesta. Un chico -o una chica- sabe si es diferente a otros niños.

ASPECTOS PSICOLÓGICO:

Así como es importante que entienda cómo el HIV puede afectar su relación con otros, es igualmente importante que entienda cómo el HIV afecta la relación con usted misma. Primero y principal, hay que recordar que la culpabilidad, la responsabilidad y la vergüenza no llevan a ninguna parte. Su vida ha sido física y emocionalmente arrasada, pero esto no significa que no pueda repararse.

GRUPOS DE APOYO:

Los grupos de apoyo, o de autoayuda, pueden brindarle la oportunidad de aprender más acerca de la enfermedad, como también cómo otras personas encaran problemas similares. Estar junto a mujeres (y hombres) compartiendo las mismas preocupaciones genera un sentimiento de compañerismo, de amistad y, sobre todo, no sentirse sola con la enfermedad. Asimismo, algunos estudios han demostrado que puede haber un “beneficio clínico” capaz de demorar la activación de la enfermedad. El grado de participación dependerá de usted, y jamás debe sentir que está forzada a participar en una actividad que la hace sentir incómoda.

MANEJO DEL STRESS:

Padecer una enfermedad que constituye una amenaza para la propia vida produce, naturalmente, stress. Sin embargo, este puede afectar adversa-mente su sistema inmunológico y, por lo tanto, controlar el stress juega un papel fundamental en el control del HIV. Habrá que anticiparse y aprender a prevenirlo para evitar perjuicios a la salud. Trate de identificar los síntomas del stress, tanto físicos como mentales, por ejemplo dolores musculares y depresión. Descubra lo que a su juicio produce el stress. En muchas situaciones (como, por ejemplo, descubrir que se posee el HIV) la ansiedad es una reacción natural. En varias oportunidades, puede prevenirse el stress a través de una determinada metodología: modificar el escenario que genera el stress, o simplemente evitando la situación estresante (sin evitar por eso la vida). Claro que nadie puede evitarlo completamente. Por lo tanto, encontrar modos de manejarlo es beneficioso.Algunas sugerencias pueden incluir ejercicios, yoga, masajes, meditación, grupos de autoayuda, una red de familiares y amigos con quienes se puede hablar y, también, psicoterapia.

SEXO

Usted y su pareja pueden tener una vida sexual plena (un modo de descargar el stress), pero deberán tomarse precauciones especiales para reducir el riesgo de transmisión del HIV a un compañero no infectado, o la transmisión de una “cepa” diferente del virus hacia o desde un compañero infectado. También, la transmisión de otra infección, por ejemplo herpes o clamidia. Si su primera experiencia en Sexo Seguro le hace recordar su primera experiencia sexual, no se desanime. La práctica la hará perfecta.

ACTIVIDADES QUE NO GENERAN UN RIESGO DE TRANSMISIÓN DEL HIV.

Besos y abrazos. Masajes mutuos. Utilizar un vibrador limpio, o envuelto en un preservativo nuevo. Usar la creatividad y la imaginación.

Actividades consideradas seguras, pero que pueden tener algún riesgo de transmisión del HIV. Sexo vaginal y anal realizado con la protección de un preservativo de látex. Sexo oral con la protección de un preservativo. Guantes de látex para cualquier estímulo anal o vaginal.

ACTIVIDADES CONSIDERADAS ABSOLUTAMENTE INSEGURAS:

Sexo vaginal, anal u oral sin preservativo. Cualquier actividad que implique un intercambio de fluidos corporales (sangre, semen, secreciones vaginales, leche materna). Los preservativos de látex, o en el caso de las mujeres, las barreras de protección de látex, deben ser utilizadas apropiadamente. Tanto con el preservativo como con las barreras de látex es importante enfatizar que sólo pueden utilizarse lubricantes que contengan agua (los que contienen aceite rompen el látex). Por otra parte, estos elementos de protección jamás deben ser reutilizados.

PARTE SEGUNDA ASPECTOS FÍSICOS:

Las mujeres con Sida padecen muchas de las infecciones que sufren los hombres. Desgraciadamente, muchas mujeres carecen de la información necesaria para prolongar su vida, alguna tan simple como un antibiótico de bajo precio que puede prevenir la neumonía. Además de la información que toda mujer debe tener, es aconsejable buscar un médico confiable con quien desarrollar una estrategia personal con respecto al tratamiento personal.

Trombocitopenia Idiopática

Se trata de un recuento anormalmente bajo de plaquetas, común en personas con HIV, como también en drogadictos que utilizan la vía endovenosa. Es frecuente en drogadictas. Los síntomas incluyen: tendencia a los hematomas, sangrado de boca y encías (más de lo normal), sangrado rectal y/o en secreciones vaginales (no menstruales). Si su recuento de plaquetas cae por debajo de los 25.000 milímetros cúbicos, deberá monitorear rigurosamente su recuento de plaquetas y/o iniciar el tratamiento. En numerosas oportunidades, los recuentos de plaquetas retornan a los niveles normales sin necesidad de terapia. A pesar de que no existen pautas probadas, algunas opciones incluyen: inmunoglobulina, altas dosis de AZT, corticoides por un período breve, vitamina C, interferon, Dapsone o, como último recurso, extirpación del bazo. Por desgracia, los resultados suelen ser temporarios. Hay que evitar drogas que interfieran con la formación de plaquetas, por ejemplo aspirina, agentes antiinflamatorios y el alcohol.

ANORMALIDADES MENSTRUALES:

No existen abundantes datos acerca de la relación entre el HIV, la menstruación y la producción de hormonas. Se sabe, en cambio, que las mujeres seropositivas poseen un aumento de irregularidades menstruales, tales como hipermenorrea (aumento del flujo sanguíneo), amenorrea (disminución del flujo o ausencia de períodos), dismenorrea (calambres), como también un aumento del Sindrome Premenstrual. Los investigadores aún no saben si las irregularidades son producidas por los cambios hormonales relacionados con el HIV, o se trata de efectos secundarios de los medicamentos utilizados para combatir la infección.Un estudio reciente que compara mujeres asintomáticas HIV positivas con mujeres HIV negativas, no reveló diferencias significativas tanto en relación con la hipermenorrea, como con la dismenorrea. Independientemente de la investigación científica (o la falta de ella), si usted atraviesa por problemas menstruales es conveniente que consulte a su médico para un diagnóstico y tratamiento. La hipermenorrea puede conducir a la anemia, mientras que la amenorrea puede indicar un embarazo no planeado, quistes ováricos, o, en algunos casos, menopausia prematura. La dismenorrea podría indicar endometriosis, una infección en los bordes del útero que, de no ser tratada, puede llevar a problemas más serios.En lo que a calambres respecta, existe una serie de medicamentos que conviene analizar con el médico.

A pesar de que no existen datos clínicos, muchas mujeres han sugerido tratamientos alternativos. Ciertas hierbas y raíces (incluyendo la raíz de gengibre) pueden ayudar a aliviar los calambres y se encuentran en la mayoría de las farmacias y negocios de productos nutritivos. Hay que recordar que las hierbas y otros medicamentos naturales siguen siendo medicamentos. Conviene seguir las instrucciones del producto o del médico como se haría con cualquier otro remedio.

Otras sugerencias incluyen un paño caliente, yoga (colocarse de espaldas, en posición fetal), o un orgasmo. Cada mujer es diferente y, por lo tanto, conviene probar varios remedios y/o tratamientos alternativos para verificar qué es lo que mejor funciona. De ser necesario, puede pedirle al médico una medicación más fuerte. Muchas mujeres, si de calambres se trata, descubrieron que la reducción de sal y cafeína ayuda a combatirlos.

EXÁMENES GINECOLÓGICOS PERIÓDICOS Y CÁNCER DE CUELLO DE ÚTERO.

En 1993, se produjeron en los Estados Unidos 13.500 nuevos casos de cáncer de cuello de útero en las mujeres. Aproximadamente 4.400 murieron como consecuencia de esta enfermedad. Más aún: una más alta incidencia de cáncer de cuello de útero se ha observado en mujeres HIV positivas en relación con aquellas que son HIV negativas. A pesar de que el índice de supervivencia de cinco años para el cáncer de cuello de útero es del 66 por ciento, el índice de supervivencia para distintas clases de cáncer diagnosticados y tratados a tiempo es del 100 por ciento.Algunos estudios sugieren que la displasia de cuello de útero (cambios anormales en los tejidos que cubren la matriz, una condición precancerosa) parece progresar más rápidamente en mujeres HIV positivas, en particular en aquellas cuyo sistema inmunológico está severamente comprometido.

ENFERMEDAD PÉLVICA INFLAMATORIA:

Es por lo general producida por infecciones sexuales transmitidas y no tratadas, como clamidia y gonorrea. Habitualmente los síntomas prematuros son ignorados y la enfermedad pélvica inflamatoria es diagnosticada cuando ya ha alcanzado un estado avanzado. El síntoma más común es el dolor, que oscila de moderado a intenso en la región abdominal.La internación es aconsejable para aquellas mujeres que padecen esta enfermedad y son HIV positivas, aunque las infecciones menores o tempranas pueden hacerse con tratamiento ambulatorio. Las mujeres HIV positivas embarazadas con presunción de enfermedad pélvica inflamatoria deberán ser internadas, tratadas con antibióticos suministrados por vía endovenosa cuyo uso está aprobado durante el embarazo y también deberán ser rigurosamente monitoreadas.

INFECCIONES VAGINALES:

Las infecciones vaginales suelen ser habituales y responden a terapias convencionales. Sin embargo, una mujer con su sistema inmunológico severamente comprometido puede descubrir que las infecciones no son tan fáciles de tratar y deberá recurrir a una terapia más agresiva. Si, por otra parte, se expone a enfermedades de transmisión sexual puede padecer una infección más seria, si no es tratada oportunamente.

PARTE TERCERA Embarazo y recursos EMBARAZO: TOMANDO DECISIONES DIFÍCILES:

Una de las decisiones más importantes en una mujer HIV positiva es tener -o no- un hijo, y qué recursos (si los hay) deben ser utilizados para reducir el riesgo de transmisión entre madre e hijo. Varios factores deberán ser tenidos en cuenta para encarar una decisión de este tipo. En los Estados Unidos la chance de transmitir el virus al feto durante el embarazo, el preparto y el parto es del 20 al 30 por ciento. La posibilidad de transmitir el HIV al niño también puede producirse a través de la leche materna. Por lo tanto, las mujeres HIV positivas deberán abstenerse de amamantar a sus hijos.

Si la salud de la mujer está deteriorada o no recibe un tratamiento prenatal adecuado, el riesgo de transmisión es mucho mayor y, a la vez, puede poner a prueba su propia salud. Los factores que determinan la trans-misión en el parto del HIV aún no son plenamente comprendidos. Un alto nivel de virus en el torrente sanguíneo o una deficiencia de vitamina A pueden predecir un riesgo mayor de transmisión madre a hijo.¿Quién se hará cargo del niño si la madre se enferma y no puede cuidar más a su hijo? Sin embargo, una madre afectuosa y responsable nunca debe sentirse presionada en renunciar involuntaria o prematuramente a su hijo. Renunciar a un tratamiento o la decisión de proseguir con el embarazo no puede considerarse legalmente una conducta irresponsable. Por otra parte, un niño puede ser una fuente importante de alegría y sostén. La presencia de un hijo puede ayudar a disminuir el sentimiento de aislación y darles a una mujer una poderosa razón para sobrevivir.

Como agregado, hacerse cargo de un niño puede aumentar la autoestima y, en algunos casos, evitar que uno de los padres prosiga con conductas destructivas, como por ejemplo la drogadicción. Muchos medicamentos utilizados para tratar infecciones oportunistas no han sido aún estudiados en lo que respecta a mujeres embarazadas, o están contraindicados para ser utilizados durante el embarazo. Las mujeres HIV positivas deberán buscar cuidado prenatal con un obstetra familiarizado con el HIV.

En definitiva, todas las decisiones relativas al embarazo deberán ser tomadas por la mujer. Se ha presupuesto que un recuento bajo de linfocitos CD4+ puede constituir un factor de riesgo en la transmisión en el parto. Sin embargo, estudios recientes sugieren lo contrario. En el denominado ACTG-076, aquellas mujeres con recuentos de alrededor de 200 células CD4+ no estaban más propensas a transmitir el virus que aquellas con recuentos mucho más altos. El sistema inmunológico femenino (independientemente de su condición con respecto al HIV) es naturalmente suprimido durante el embarazo y luego retorna a la normalidad después del parto. Se temió al principio que desde el momento en que el recuento de CD4+ de una madre HIV positiva no siempre retorna a los niveles anteriores al embarazo, este podía considerarse riesgoso para mujeres seropositivas. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que el embarazo no parece afectar adversamente la salud de una mujer HIV positiva, ni acelerar la enfermedad.

INVESTIGACIONES RECIENTES SOBRE TRANSMISIÓN EN EL PARTO:

Datos provenientes de un estudio reciente (ACTG-076) revelaron una reducción significativa en los porcentajes de bebés infectados con madres HIV positivas saludables que tomaron AZT a partir de un régimen específico. Todas las mujeres tenían recuentos de CD4+ por encima de 200, con 1800 como tope. Tomaron la droga en forma oral durante la segunda mitad del embarazo y recibieron infusiones durante el preparto y el parto. A los bebés se les suministró AZT por vía oral durante seis semanas. En el grupo de mujeres que tomó AZT, aproximadamente el 8 por ciento de los bebés estaban infectados. En el grupo placebo (es decir, aquellas mujeres que no tomaron AZT) el índice de transmisión fue del 25 por ciento. Los investigadores no saben aún si el AZT redujo el nivel del virus en las madres, impidiendo la transmisión, o si existe algo especial en la composición molecular del AZT que redujo la transmisión. Otro aspecto desconocido es el efecto en el largo plazo en aquellos niños que recibieron AZT en estado fetal o durante el nacimiento. A pesar de que no se han registrado defectos obvios o efectos secundarios inmediatos, los niños que participaron en este estudio serán estrictamente controlados hasta los 21 años.

¿Y SI SU HIJO ES POSITIVO?

Cuando nace un niño, llevará los anticuerpos maternos y, por lo tanto, puede resultar “falso positivo”. El niño habitualmente pierde los anticuerpos maternos a los 18 meses: después de este período se pueden realizar análisis de HIV más rigurosos. Sin embargo, existen otros tests de laboratorio (cultivo de HIV y Reacción en Cadena de Polimerase) que pueden dar un diagnóstico mucho antes. En el desafortunado caso de que el niño sea HIV positivo, requerirá cuidados especiales. Varios factores deberán ser tenidos en cuenta en un caso semejante. Los bebés HIV positivos tienen más problemas de salud y de desarrollo, como también enfermedades infantiles más graves. Cuidar a un niño enfermo no debe hacerle olvidar a la madre su propia salud. El Embarazo y HIV

EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, UN CRECIMIENTO ALARMANTE:

Cada vez son más numerosas las mujeres y adolescentes que llegan a los servicios de obstetricia de los hospitales porteños, para descubrir que son portadoras del HIV. El doctor Daniel Gutiérrez, obstetra del Hospital Rivadavia, analiza el problema y sus características.

SHN:

Con respecto a cómo surgió y qué trabajo se realiza en el Hospital Rivadavia con respecto al Sida. DG: El tema surgió a partir de que empezamos a ver el aumento progresivo y continuo de mujeres embarazadas, HIV positivas. Hace tres años era casi una casualidad. Hoy en día, tenemos esa clase de pacientes casi a diario. Eso nos obligó a formar un equipo que incluye al obstetra, al neonatólogo, al pediatra que hace el seguimiento después del parto, al infectólogo, asistentes sociales y psicólogos. A esto habrá que agregarle todo el aparataje clínico, es decir laboratorio y el personal de clínica médica. SHN: Con respecto a quién tiene más posibilidad de contagio en las relaciones sexuales. DG: Hay mayor porcentaje de contagio de hombre a mujer que viceversa. Puede deberse a cuestiones biológicas, por ejemplo el mayor tiempo de contacto de los fluídos con el epitelio genital, es decir, que tiene mayor contacto la mujer que el hombre debido a que el semen está más tiempo en la vagina. También el hombre detecta más tempranamente cuando hay una herida o una infección que supura. Una mujer a veces tarda mucho tiempo en descubrirla si no existe una revisación ginecológica. Por otra parte, hay menor sobrevida del HIV en los fluidos vaginales que en el esperma. SHN: Con respecto a otras causas que favorecen el contagio. DG: Las psicosociales. La mujer tiene menor acceso a la información, sobre todo teniendo en cuenta que está más tiempo en su casa y que la comunicación pasa a ser otra y limitada. Tiene menor nivel de instrucción promedio, más dependencia de la pareja y sometimiento sexual. Hay casos de prostitución por necesidad de subsistencia. También existe el prejuicio sobre el uso del preservativo. SHN: Con respecto a si existen indicadores, más allá de la drogadicción o la falta de cuidados en las relaciones sexuales, que hagan sospechar a una mujer que adquirió el virus. DG: Vulvovaginitis, candidiasis recurrentes, es decir hongos genitales a repetición que no curan, aunque vale aclarar que no toda paciente que tenga estos síntomas está infectada con el HIV. También el herpes simple genital recurrente, displasia cervical (alteraciones del cuello del útero que se detectan con la colposcopía), infección por el virus HPV recidivante que, a pesar del tratamiento, continúa apareciendo. Habría que agregar las úlceras genitales y las enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis, la gonorrea. Claro que estas enfermedades deberán ser recurrentes, casi mensuales, a pesar de todos los tratamientos. SHN: Con respecto a si existe otra sintomatología que ponga en alerta a la mujer. DG: La neumonía, toxoplasmosis, candidiasis oral (hongos en la boca), herpes zoster (culebrilla), herpes simple extragenital, fiebre, decaimientos, diarrea, sudores nocturnos, tos en ausencia de otras causas. También hay que tener en cuenta si se han mantenido relaciones sexuales sin preservativo desde 1980, uso de drogas por vía endovenosa, uso de drogas inhalatorias orales y alcohol en relación con la actividad sexual, pareja HIV positiva, pareja con riesgo definido por HIV (bisexuales), transfusiones de sangre, transplante de órganos o tejidos posteriores a 1980, múltiples parejas sexuales, antecedentes carcelarios e intercambio de sexo por dinero. SHN: Con respecto a cómo y quién le entrega el resultado del análisis del HIV a una mujer embarazada. DG: Siempre se tiene la fantasía de que la mujer embarazada es sublime y que nada puede tener. Hasta que descubrimos que puede padecer el HIV. Comenzamos pidiéndole el análisis a la mujer. Se lo hacía, el personal del Hospital Rivadavia retiraba los estudios y el médico le entregaba en mano el resultado. Esto se tornó engorroso. El laboratorio decidió dárselo a la paciente como si se tratara de cualquier análisis, pero en el papel figura un número como resultado denominado Cut Off, que es un límite. De ese límite para arriba estaría contaminado y de ese límite para abajo no estaría contaminado. De esa forma, la mujer puede estar deambulando y nadie se entera hasta que vaya a la consulta médica en el hospital. SHN: Con respecto al tratamiento que se le aplica a la mujer embarazada. DG: Se le aplica AZT, salvo en un período avanzado que no hemos tenido oportunidad aún de tratar. Nos manejamos con las recomendaciones elaboradas por las autoridades sanitarias de los Estados Unidos en relación al uso del AZT, que surgieron de los resultados del protocolo ACGT-076 desarrollado por el AIDS Clinical Trial Group. En el primer trimestre del embarazo, no es conveniente administrar la droga por los daños que puede causar al feto. Por lo tanto, se toma desde la semana 14 hasta la 34. La paciente no debe tener tratamiento antirretroviral mayor a seis meses antes del embarazo y el recuento de linfocitos CD4 debe ser mayor a 200 al momento de iniciar el tratamiento. SHN: Con respecto a cómo y en qué momento se puede contagiar el recién nacido. DG: A través de la placenta de la madre, o en el momento del parto, como también a través de la lactancia. Cuanto más tarde se contagie la madre, existen menos posibilidades de que se contagie el feto. SHN: Con respecto a si el recién nacido siempre desarrollará la enfermedad. DG: Es difícil de determinar. Por eso hay que esperar alrededor de 6 meses para saber si los anticuerpos que tiene son de él o de la madre, prestados. Recién a los 180 días se puede decir si el chico está o no infectado. De ahí a que desarrolle la enfermedad, no se sabe. SHN: Con respecto a las edades de las mujeres infectadas. DG: Oscilan entre los 20 y los 30 años, aunque hay chicas más jóvenes, adolescentes. Tuvimos un caso de una chica de 18 años que no pudimos saber la forma de contagio: sostenía que no se drogaba, no había tenido relaciones sexuales más que con su pareja, no se había hecho transfusiones. SHN: Con respecto a los miedos que plantea la mujer durante el embarazo. DG: Hay muchas dudas y las mayores son sobre el bebe. Si el chico va a morir, o si va a nacer con HIV y qué pasará después. Hemos tenido abandono de chicos. Por eso es importante el trabajo de la psicóloga con la madre. Se le hace un primer diagnóstico para saber qué es lo que está sucediendo en esa familia, en la pareja y se trabaja en el servicio de psicopatología. SHN: Con respecto a los cuidados que deberá tener una mujer infectada en sus relaciones sexuales. DG: La enfermedad se agrava con las reinfecciones. Si una mujer es HIV positiva y se sigue reinfectando, es como que se le está dando más estímulo al sistema inmunológico. Por lo tanto, la mujer debe seguir cuidándose. Este es un tema que hay que trabajarlo mucho: creen que por estar infectadas todo queda ahí y no se cuidan más. No es bueno seguir reinfectándose. Sigue penetrando el virus en el organismo, que a veces no es de la misma cepa, y el sistema inmunológico tiene que volver a trabajar sobre esa nueva cepa. SHN: Con respecto a la necesidad de la prevención. DG: Es fundamental. Es necesaria una campaña de prevención. Ya se sabe que, por ahora, no tiene cura. Los medicamentes son muy fuertes y caros y no estamos en condiciones económicas de adquirirlos. Los costos fluctúan entre los 4 y 5 mil dólares anuales para obtener un medicamento. Todos los inhibidores de la proteasa cuestan entre 12 y 16 dólares diarios. Por desgracia, las mujeres que concurren al Hospital Rivadavia no están en condiciones de adquirirlos. El doctor Daniel Gutiérrez es médico obstetra del Hospital Rivadavia, psicólogo social, Jefe de Trabajos Prácticos de la UBA en la materia Obstetricia y es docente de Obstetricia en la Universidad del Salvador.

SEXUALIDAD, CULTURA Y CONDUCTAS:

La cultura, en la mujer, toma curiosas formas en lo que a prevención del Sida respecta. Un mundo dominado por el hombre, el sistema de creencias, la falta de conocimientos -entre los principales factores- hacen que no tome precauciones absolutamente imprescindibles. La licenciada María Ballvé trabaja con grupos de mujeres para esclarecer y enseñar, tanto a sanas como a portadoras del HIV, cuáles son los patrones de conducta que deben ser modificados. SHN: Con respecto a la investigación que está realizando en relación a la mujer y al Sida Licenciada María Ballvé: Es una investigacion que apunta a cómo los estereotipos facilitan u obstaculizan la cadena de contagio del HIV y el Sida en la mujer. Obviamente, están incluídos los temas de las relaciones, el uso de la droga, de sus parejas, de sus creencias, informaciones acerca de las vivencias de las mujeres que viven con el HIV y las que están en riesgo. A veces, otra situación de riesgo que engrosa las estadísticas de la heterosexualidad, es el uso de droga que no sea intravenosa. Porque al usar drogas, llámese alcohol, cocaína, o éxtasis, no tienen conciencia de sus actos. SHN: Con respecto a cómo se plantea la posibilidad de iniciar una terapia. M.B: Cuando una mujer recibe un diagnóstico de portación de virus, estamos frente a una situación crítica y es ahí donde intervengo. Algo que cambió, si hacemos historia, es que antes se hablaba de sidótico, es decir, rotulábamos. En la actualidad, se habla de calidad de vida: vemos qué situaciones, recursos, soportes optimizan a estas personas que viven con el virus. Entre ellas, puede ser una intervención psicoterapéutica. SHN: Con respecto al momento en que se realiza la consulta. MB: Son varios. Uno puede ser al enterarse de que es seropositiva. En otros casos, consultan para ayudar a decidir si quieren o no quedarse embarazadas. Otro momento crítico es cuando comienza a tomar medicacion y hay que ver cómo resignificar esa situacion. Hay pacientes que sienten que queman etapas, en vez de ver que optimizan su vida. Hay otro momento y creo que es el más crítico, que es cuando muere alguien, sea amigo, amiga o pareja. Es lo que nos recuerda que no somos eternos y quien vive con el virus piensa: “puede pasarme lo mismo”. Puede ser o no ser. SHN: Con respecto a otros casos en los cuales interviene como terapeuta. M.B: Intervengo con el resto de la familia en caso de que haya hijos, hermanos y padres. Hay situaciones donde queda vacante una generación, Por ejemplo la de los padres que fallecen y dejan viviendo a sus hijos con los abuelos. Por lo general, quienes se ocupan son las abuelas. También cuando un paciente pierde el trabajo, ya sea un despido encubierto o deba dejarlo por no estar en condiciones fisicas de afrontarlo. Son todas situaciones críticas, puntuales, y se trata de crear un espacio de reflexión para vivir mejor. SHN: Con respecto a cómo se manejan los grupos de mujeres que coordina con la doctora Graciela Reboredo. M.B: Quiero aclarar que los grupos de mujeres infectadas con HIV comparten experiencias con mujeres que son negativas, pero que corren el riesgo de infectarse. Y digo riesgo, porque sus parejas pueden ser adictos intravenosos o ellas mismas ser adictas. Por lo tanto, todas comparten sus experiencias, confrontan, intercambiar recursos, charlan con estas mujeres que están en situación de riesgo. SHN: Con respecto a cómo se conforma un grupo terapéutico. M.B: Con la doctora Reboredo trabajamos con distintas modalidades de abordajes. Una es individual o de pareja y siempre tratamos de abrir la red. Nunca me quedo con la paciente sola: no resulta. Fui aprendiendo que ciertos objetivos sólo se lograban cuando contábamos con personas significativas en la vida de la paciente, por ejemplo la familia, la pareja, los amigos, o los compañeros de trabajo. Y, después, trabajamos con los grupos. SHN: Con respecto a por qué trabaja específicamente con grupos de mujeres. M.B: En esta cultura recibimos una particular enseñanza que es específica de la mujer. Se optimizan los discursos entre mujeres. SHN: Con respecto a los temas que se tratan en relación a la mujer. M.B: Su sexualidad, su relación con ia maternidad. Tambien charlas comunitarias en colegios o con chicas donde todavía no se encuentran en una situación de maternidad concreta. SHN: Con respecto a cómo aborda una mujer el tema del preservativo.

M.B2:

Hay muchas preguntas y respuestas. Por ejemplo, es habitual que una mujer piense: si le menciono el preservativo a mi pareja, va a creer que salgo con todo el mundo”. O “si voy con un preservativo en la cartera parezco una prostituta. Y si me lo encuentran en casa… “. Por eso es importante la posibilidad de intercambiar entre ellas el cómo cuidarse, o de incluir el preservativo en la relación sexual con varones machistas. SHN: Con respecto a la mejor forma para tomar conciencia de la necesidad del uso del preservativo. M.B: Hay que incluir el preservativo de una manera erótica, es decir, jugando y tratando de evitar que la colocación del mismo no corte el clima erótico: debe estar incluído desde el comienzo en la relación y debe formar parte del juego sexual. Entonces, aparece la posibilidad del placer, del amor, y de la calidad de vida. SHN: Con respecto a la dificultad que tienen la mujer para exigir el uso del preservativo.

M.B1:

Desde niñas nos enseñan a cuidar a otros. Pero también debemos aprender a cuidarnos nosotras y es por eso que tenemos que exigir el preservativo. Hay mucha ideología machista. Tomemos el caso del varón que tiene muchas relaciones sexuales: es “el piola”. Una mujer, en cambio, es una cualquiera. Pero lo que nos demuestra en concreto el Sida, es que el de las mujeres es uno de los grupos, junto con el de los adolescentes, más vulnerables. La edad promedio de la mujer con Sida es de 24 años y la edad promedio del varón es de 31 años. SHN: Con respecto a si se plantea en los grupos terapéuticos el tema de la bisexualidad. M.B: Se plantea de todo. Desde la droga, hasta la bisexualidad. Hay muchas mujeres que incursionan en la droga para intentar sacar de la drogadicción a su pareja. Por eso son buenos los grupos de mujeres: actúan entre ellas y, a veces, escuchan más las experiencias que viven cada una de ellas que a nosotras como profesionales. Con respecto a la bisexualidad, incrementa el riesgo en la relacion heterosexual en la mujer, porque la ultima en enterarse de la infidelidad es la mujer, o aun aunque la mujer fuese la infiel, lo que se está viendo y no se acepta mucho, es que hay más hombres bisexuales de lo que esta sociedad cree. SHN: Con respecto a si la mujer HIV positiva se sincera con su pareja. M.B: Les cuesta mucho a ambos. Tanto en una relación heterosexual u homosexual. A partir de la construcción social que hay alrededor del Sida, surge el problema de cómo se lo contagió. Si es por el uso de drogas, si es homosexual o fue infiel o bisexual. Se trata de cómo decirlo. a quién decírselo y para qué decirlo. A la pareja obviamente hay que decírselo, pero tambien esta ligado todo al secreto. Si el hombre es bisexual esto no se lo dice a su pareja y a veces prefiere decir que se contagió por otro motivo, antes de abrir su sexualidad. Pero mi experiencia indica que la mujer lo abre más rapido, pero se entera después, porque la mujer, mayoritariamente, es contagiada por el varón. SHN: Con respecto a las conclusiones obtenidas. M.B: Por ejemplo lo que llamamos la triple vulnerabilidad. La vulnerabilidad biológica de la mujer, es decir, que es más probable que el varón contagie a la mujer que viceversa. Esto es por ser receptiva y si hay alguna lastimadura es imposible detectarla a simple vista. Luego, la vulnerabilidad social y la epidemiológica. Si hay relaciones entre un hombre mayor y una mujer mucho menor, existe una diferencia de poder. La mujer no se anima a pedirle un análisis de HIV a su pareja. Por otra parte, en parejas de homosexuales también hemos visto bastantes patrones de conducta parecidos a las parejas de heterosexuales y esto es muy llamativo. Nos habla de un patrón cultural muy fuerte, más allá de los sexos. Por eso, con todo el bagaje que lleva una mujer, no hay una igualdad jerárquica de poderes. Necesitamos una reorganización de creencias y esto se logra a través de un aprendizaje. Lo importante es que la mujer incorpore esta regla de tres puntos: juntar el conocimiento; predisposición a actuar (es decir, tener el preservativo en la cartera) y, por último, saber qué hacer en una situación concreta (es decir, que el varón lo utilice).

Vaginitis: causa, complicaciones, tratamiento, prevención y riesgos

La vaginitis es una inflamación de la vagina, resultado de la irritación, picor o sensación de dolor en la vulva o la vagina , así como a la secreción vaginal “anormal”. También se conoce como vulvovaginitis.

Esta afección es relativamente común, el 75% de las mujeres se ve afectada por lo menos una vez en su vida.

¿Qué causa la vaginitis?

Hay varios tipos diferentes de vaginitis:

  • Infección bacteriana: la vaginosis bacteriana es una forma de vaginitis que resulta de un desequilibrio de las bacterias normales presentes en la vagina y una proliferación de cierto tipo de bacterias. La vaginosis bacteriana es la infección vaginal más común en las mujeres en edad reproductiva. El papel de la actividad sexual en el desarrollo de la vaginosis bacteriana no se conoce bien, y aunque la mayoría de los expertos creen que la vaginosis bacteriana no ocurre en mujeres que no han tenido relaciones sexuales, otros sienten que las mujeres que no han tenido relaciones sexuales pueden desarrollar la enfermedad. Las infecciones bacterianas que causan la vaginitis también puede ser enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea o la sífilis .
  • Infección por Trichomonas : Los trichomonas son parásitos que causan una infección vaginal de transmisión sexual llamada Tricomoniasis.
  • La infección por levaduras: La vaginitis por levaduras es causado por un crecimiento excesivo de la levadura Candida. Las infecciones por levaduras son muy comunes y no se consideran para ser transmitido sexualmente.
  • Otros (no infecciosa) causas de vaginitis: irritación física o química de cualquier tipo puede causar inflamación de la vagina. A menudo es causada por una reacción a las sustancias irritantes, incluyendoduchas , jabones, espermicidas , o detergentes. La inflamación puede ser el resultado de una reacción alérgica a estas sustancias o puede ser debido a la irritación sencilla. Las mujeres posmenopáusicas pueden experimentar irritación en el área vaginal debido a una reducción en los niveles de estrógeno. La reducción de los niveles de estrógeno pueden causar adelgazamiento y la sequedad de la mucosa vaginal que puede producir síntomas. Esta condición se ha referido como la vaginitis atrófica .

Las posibles complicaciones

En general, la vaginitis no causa complicaciones. Sin embargo, pueden causar problemas en las mujeres embarazadas . En efecto, una vaginitis causada por bacterias o por el parásito Trichomonas vaginalis puede causar nacimientos prematuros.

La vaginosis bacteriana y la tricomoniasis también aumentan el riesgo de contraer el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH ) y otras infecciones durante relaciones sexuales sin protección con una pareja infectada.

Además, algunas vaginitis tienden a repetirse varias veces al año o cada mes (especialmente la candidiasis vaginal). Así, casi la mitad de las mujeres con candidiasis vaginal presenta una segunda infección. En total, alrededor del 5% de las mujeres en edad fértil tienen más de 4 infecciones por candidiasis . Sin embargo, la vaginitis recurrente puede afectar significativamente la calidad de vida y tienen un impacto significativo en la vida sexual de las mujeres afectadas, también son difíciles de tratar.

Tratamiento de la vaginitis

Los tratamientos convencionales tratan a 90% de la vaginitis en menos de dos semanas  y a veces dentro de unos pocos días si los factores de riesgo son bajos.

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